Música de Cámara

Un revés poético al panorama musical y fotográfico de los ochenta en México.

por Rolando Hernández
|Mar 14 2018

Esta es la primera parte de tres de una investigación sobre Ángel Cosmos y el conjunto de música experimental Música de Cámara. 

"Cuando conocí a Cosmos, la fotografía en México era muy distinta a lo que es ahora. A ellos solo les gustaba fotografiar personas comiendo basura...es decir, ¿Crees que esa es la única forma de documentar la realidad?"

 

Son las 10 AM. Tomé un taxi una hora y media antes desde mi casa y llegué varios minutos antes, así que doy una vuelta para llegar justo a la hora al Village Café. Llegó y Juan José Díaz Infante está hablando con otra persona —un hombre español, tal vez profesor o algo por el estilo— que hablaban de el proyecto SYNCO en Chile. Proyecto que tenía como cometido hacer aplicable el comunismo durante el gobierno de Allende por medio de la cibernética junto a la ayuda de Stafford Beer y otros colaboradores.

(Todo lo anterior lo escucho y lo veo antes de presentarme.)

Me siento, me presento con los dos. a Díaz Infante lo conocía sólo por mail y por los vídeos de YouTube que encontré en la red. Dejé que ellos siguieran hablando y recuerdo que comenzaron a despedirse al poco tiempo. Mientras pedí el desayuno.

Estaba formulando mis preguntas cuando él soltó la primera :

—¿Bueno, que es lo que quieres saber sobre Cosmos?

(Antes por mail, me había dicho que nadie le  llamaba Ángel, sino Cosmos)

 

Hablar de Música de Cámara, no es solamente hablar de una de las agrupaciones pioneras en el arte sonoro y multimedia en México, sino también, de un grupo que respondió a la casi nula experimentación fotográfica y a la naciente experimentación sonora durante la década de los 80, con obras que mezclaron medios fotográficos, poéticos, musicales y performáticos sin lograr embonar en ninguna de las definiciones de ese  momento por decisión propia.

Formado por Ángel Cosmos (1949-1993), Juan José Díaz Infante y Arturo Márquez, comenzaron su trabajo interdisciplinario en 1984 con la obra Master Pez, que consiste en una partitura hecha a partir de fotografías con una pecera llena con el impreso de un pentagrama en uno de los lados. Una partitura visual donde las fotos capturan a los peces mientras se encuentran dentro del pentagrama para posteriormente ser utilizados como  notas/gesto a ejecutar. Además en uno de los extremos inferiores, se encuentra un trazo que debe interpretar el ejecutante con la voz.


La partitura fue ejecutada por Lydia Tamayo, arpista  que colaboró con varios compositores de esa época como Arturo Márquez, Mario Lavista, Manuel Enriquez. Esta pieza fue presentada en la exposición/festival El ámbito sonoro (1984) que fue presentada en el Museo de Arte Moderno bajo la dirección de Helen Escobedo y la curaduría de Antonio Russek y Angel Cosmos.

Fotógrafo no identificado. Retrato de Ángel Cosmos en la redacción de Foto Zoom, 1984. Cortesía Archivo del Centro de la Imagen / Fondo Ángel Cosmos

—Cuando conocí a Cosmos, la fotografía en México era muy distinta a lo que es ahora. A ellos solo les gustaba fotografiar personas sufriendo o marginales...es decir, ¿Crees que esa es la única forma de documentar la realidad?

Cosmos l fue director de la revista Foto Zoom en los 80 y quería mostrarle mi portafolio. El se rehusó porque era fotografía comercial y yo me negué a aceptar un no sin que él hubiera visto mi portafolio, así que nos encontramos en su oficina en la Roma días después y le gustó mucho mi trabajo. Creo que el fin de semana siguiente después de conocernos, íbamos en una Jeep para hacer un reportaje de la Revista. Es en ese viaje donde nace la idea de hacer un grupo llamado Música de Cámara. Un juego de palabras que mezcla la música, la poesía y la fotografía. Meses después salió el número de Foto Zoom Y la fotografía comercial… ¿qué? fue un número donde se habla de mi trabajo como fotógrafo mostrando que a pesar de que era fotografía dirigida a los mercados, podía tener igualmente valor estético y un contenido interesante.

—Y Arturo Márquez?

A Arturo lo conozco después, cuando Russek y Cosmos hicieron este festival llamado El Ámbito Sonoro, pues Cosmos me invitó a presentar una obra llamada Master Pez. Márquez la vió y la arpista Lydia Tamayo, se ofreció a tocarla. Así es como nace Música de Cámara.

(Con Cosmos por fin, comprendí la diferencia entre era y fue.)

 

Algo muy interesante es la forma como entienden la composición y la ejecución de sus obras. En las partituras tradicionales, se debe seguir al pie de la letra las notas, así como las indicaciones de dinámicas, ataques y cambio de armadura: el intérprete no tiene tanta injerencia más que como aquel que intermedia entre la escritura y el sonido. Por otro lado, en las partituras experimentales y en específico en las obras de Música de Cámara, si bien existe una partitura, no existe una forma de ejecución única. Cada vez que es actualizada la obra, se adecúa a las circunstancias, como lo son el espacio en el que se presenta, el orden de las piezas, el número de participantes, el presupuesto. Todo está claro a nivel de concepto, pero igualmente es susceptible a cambios a nivel de estructura. Tal es el caso de obras como Mascletá y Fuga o el Conciertos para fotógrafos que, dependiendo de los materiales, el lugar y los participantes se van cambiando la forma de realizar las obras.

El primer concierto para fotógrafos consistió en un ensamble de fotógrafos, entre ellos Jesús Sánchez Uribe, Juan José Díaz Infante Gabriel Figueroa, entre otros, activando todos los sonidos de la cámara y  a su vez esos sonidos eran pasados por un midi y generando una obra a partir de esos clicks y flashes haciendo lo que un ensamble de música de cámara haría, pero llevado a sus límites bajo la batuta de Arturo Márquez, la creación de ideas de Juan José Díaz Infante y la actitud y poesía de Ángel Cosmos.

Otro punto que hay que recordar es la relación que existe con los nuevos medios (de ese entonces) como las proyecciones en transparencia, el vhs, el midi. En el concierto que sucede en el Festival de Música Nueva Manuel Enríquez en el Teatro Juárez (1985), las fotografías que capturan los fotógrafos en el Concierto para fotógrafos son reveladas y proyectadas en transparencias en Mascletá y Fuga ( la última pieza del concierto por el doble sentido del título: Fuga), lo cual muestra un despliegue tecnológico importante para el momento sin que la obra pierda en ningún momento su fuerza conceptual ni su poesía. Posteriormente en una de las presentaciones que tienen en Casa Lamm (1994) utilizan una televisión para la obra Bongo/TV que es destruida al final del concierto. Como vemos los medios funcionan tanto como soportes de la obra, como material sonoro vulnerable a cambios y destrucciones.

Juan José Díaz Infante. Carruseles con transparencias utilizadas en el concierto que ofreció Música de Cámara en el Teatro Benito Juárez, el 16 de Mayo de 1985. Cortesia del Autor 

—Otro de los recuerdos importantes fue el concierto que hicimos en el Teatro Juárez. Me acuerdo que esa vez hubo una discusión fuerte con Cosmos porque el teatro no tenía pantalla y la habìamos pedido, así que tuve que pintar una pantalla una o  dos horas antes del concierto. Siempre era así con Cosmos..inesperado.

Me acuerdo también que Humberto Chávez (fotógrafo de la década de los ochenta) venía regresando de Japón y nos prestó su cámara VHS y con todos esas tomas hice después el documental de Música de Cámara, que se ganó una de las primeras becas del FONCA en el noventa y cuatro y fue el primero en entrar en la categoría de videoarte a un museo. Está en el Carrillo Gil . Entonces me hice videoartista jajaja. Te das cuenta? Nosotros hacíamos cosas y luego nos ponían títulos, videoarte, arte multimedia, arte sonoro. Ahora estoy haciendo satélites como obras de arte...

—Oye, me tengo que ir, pero ¿ te parece si nos vemos el sábado en mi casa para que te enseñe màs material de Música de Cámara  y sobre mi trabajo?

—Si, está bien.¿ A qué hora?

—9:30 am. Oye y recuerda que para todo lo que escribas puedes utilizar esto - mostrando el número de Luna Córnea 33 que le dedican 4 artículos a Cosmos y reeditando la entrevista que le hizo al fotógrafo africano...-.

El paga la cuenta.

*

Son más de las 8 pm y llegó a casa y lo primero que hago es prender la computadora y ver el primer dvd que me obsequió que es el concierto de Casa Lamm en 1994 del que también me regaló el catálogo que hizo Díaz Infante por los primeros 10 años de Música de Cámara.  Termina el primer dvd y de inmediato veo el segundo video que es el concierto de 20 años, ahora hecho en CNA (Centro Nacional de las Artes). Me fascina ver cómo, a pesar de ser las mismas obras, van cambiando de formato dependiendo del espacio y donde se presentan.

—Bueno, dejaré el último dvd para después...

 

 

 

La foto de la portada: "Apuntes para el Concierto para fotografos". 1984. Imagen tomada de la revista Luna Córnea, número 33. 


Rolando Hernández

Ciudad de México, 1993. Le interesa pensar el sonido y los conceptos que lo rodean en sus distintos contextos. Es co-curador de la serie de conciertos Umbral, Sesiones de Bajo Volumen.
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